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Los plásticos son imprescindibles en la atención sanitaria

Los plásticos tienen propiedades que los convierten en grandes aliados en muchas industrias, desde el fuselaje de un avión a una válvula cardiaca, pasando por el dispositivo electrónico que tienes en la mano. Industrias que serían muy diferentes si no fuese por el plástico.  

Imaginar una atención sanitaria sin plástico, supone pensar en una experiencia mucho más dolorosa, incómoda y peligrosa para los pacientes: catéteres metálicos sin flexibilidad alguna, contagios de enfermedades como la hepatitis, polio, tuberculosis…por no tener disponibles las, hoy en día imprescindibles, jeringuillas desechables, que llegaron a España en 1973 gracias a Manuel Jalón. ¡Sí! el mismo que inventó la fregona. Y es que, este material posee características que lo hacen insustituible en el sector de la medicina: es flexible, transparente, antiséptico, fácil de esterilizar, biocompatible, ligero y resistente. 

Conocemos multitud de usos de los plásticos en el ámbito de la salud: material para las heridas, los test de embarazo, el tapón a prueba de niños (y a veces también a prueba de algunos adultos), los blísteres de los medicamentos, los famosos equipos de protección individual (EPI) como las viseras de plástico, tan necesarias durante esta pandemia del COVID-19.  Pero también objetos cotidianos en un hospital como son los guantes que evitan contagios, los contenedores donde tirar los residuos médicos, los tubos intravenosos a través de los cuales administran los diferentes tratamientos, las bolsas de transfusión de sangre y plasma o las carcasas que recubren los potentes imanes de las resonancias magnéticas.  

Los usos no se quedan en lo cotidiano, van mucho más allá gracias los esfuerzos invertidos en I+D y a la gran capacidad de adaptación de los plásticos a multitud de tamaños, formas, grosores, colores y sobre todo propiedades, dotan a estos materiales de una capacidad de diseño superior pudiendo adaptarse a un amplio rango de necesidades como:  

  • Liberación controlada de medicamentos: nano vectores inteligentes que permiten liberar los fármacos de manera selectiva y dirigida, tanto de fármacos convencionales como de otras terapias para tratamientos tumorales, suponiendo un avance en el tratamiento contra el cáncer.  
  • Materiales inteligentes con cambio de forma: materiales termosensibles e inyectables, capaces de ayudar a reparar grandes defectos óseos. De gran ayuda para resolver grandes defectos óseos, como los maxilofaciales sin necesidad de recurrir a grandes cirugías.  
  • Marcadores para el diagnóstico de cáncer de próstata: una nueva generación de marcadores duales que permiten evitar el gadolinio, eliminando así la toxicidad en la radioterapia por MRI  y de CT (Imagen por resonancia magnética y tomografía computerizada).  
  • Corazón artificial temporal: un corazón artificial total, para pacientes que están esperando un trasplante, como el que se implantó en el Hospital de Bellvitge  hace menos de un año.  
  • Órganos impresos en 3D con filamentos plásticos aunque hay varios proyectos de investigación en marcha, todavía no estamos en el punto de sustituir órganos del cuerpo humano por réplicas impresas en 3D. Pero estas réplicas se utilizan como fantomas (artilugios que poseen características similares a las del organismo que permiten practicar y probar diferentes técnicas médicas). El uso de réplicas de órganos de pacientes antes de una cirugía compleja ya se ha realizado y aporta multitud de ventajas, permite observar con detalle la complejidad del caso, planificar una estrategia y reducir el tiempo en la cirugía real.  
  • Films antimicrobianos: son films con aceites esenciales antimicrobianos encapsulados, lo que permite tener superficies con micro y nanoestructuras que inhiben la adhesión y el crecimiento de bacterias.  
  • Stents con memoria de forma, que permiten ser insertados doblados en la arteria y recupera su forma en el interior.  
  • Parches cardiacos electroconductores, parches biocompatibles con capacidad para transmitir cargas eléctricas al corazón, basadas en fibras metálicas y grafeno.  
  • Bioadhesivos: microtubos bioabsorbibles con terminaciones autoadhesivas que permiten reparar lesiones nerviosas 

Los beneficios de estos materiales están claros y la cantidad de usos parece ilimitada. No sabemos cuándo llegará el primer órgano impreso en 3D, o si el próximo desarrollo será digno de una película de ciencia ficción, pero sí sabemos todas las ventajas que nos aportan los plásticos a la atención sanitaria y que aún nos queda un largo camino por recorrer. 

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