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Claves del proyecto de SCRAP de envases industriales y comerciales para empresas de plásticos, química y caucho ¿por qué adherirse?

El proyecto del Real Decreto de envases y residuos de envases incorpora una nueva obligación para los envases industriales y comerciales: estar bajo el ámbito de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Por eso las empresas de los sectores del plástico, la química y el caucho nos hemos unido para diseñar un nuevo proyecto que dé respuesta a la nueva obligación legal que afecta a todas las empresas que utilicen envases o embalajes para enviar sus productos a sus clientes: un SCRAP. ¿Quieres saber de qué se trata? ¡Abajo te lo contamos! 

La nueva obligación RAP, supone un cambio total del modelo actual, en el que las empresas se hacían cargo de los residuos de envases que se generaban en sus instalaciones como poseedores finales. Sin embargo, con esta obligación serán los envasadores los que tendrán que hacerse cargo de los envases y residuos de envases que ponen en el mercado.  

Para dar respuesta a esta nueva obligación, la legislación ofrece alternativas, una de ellas es que las empresas creen su propio Sistema Individual (SIRAP) o bien se adhieran a un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP), mediante el cual el sistema asume gran parte de las obligaciones individuales de las empresas y por tanto les facilita el cumplimiento de la nueva obligación.

¿Qué es un SCRAP?

Se trata de un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP por sus siglas) en el que las empresas se unen colectivamente para dar respuesta a la nueva obligación RAP. Sin embargo, esto no es un concepto nuevo para otros envases, como los domésticos y otros productos, para los cuales ya existen SCRAP. Gracias a estos sistemas de recogida y separación de residuos, evitamos que acaben en el vertedero y maximizamos la cantidad de materiales que se pueden recuperar y reutilizar.  

¿Por qué es necesario un SCRAP ahora para envases industriales y comerciales? Y, lo más importante ¿a quién afecta?

Tal y como hemos comentado, la aplicación de esta RAP afecta a los envasadores e importadores, es decir, a todas las empresas que envasen o embalen productos y los pongan en el mercado español. Además, se les obliga a financiar y organizar la gestión de los residuos de los envases y embalajes que se ponen en el mercado, así como a facilitar información y trazabilidad.  

Simplificándolo mucho, esto significa que, por ejemplo, la empresa que fabrica granza, botellas, sillas, o en general cualquier producto que lo embala en film plástico o en cajas de cartón (o cualquier otro material), para enviar a su cliente, con la aplicación de la RAP debe hacerse responsable también de la gestión de estos residuos y embalajes. 

Bajo esta premisa surge la creación del proyecto del SCRAP para envases industriales y comerciales que busca ayudar a estas empresas a cumplir con estas nuevas responsabilidades y obligaciones que incluye esta próxima legislación sobre envases y residuos de envases que se publicará previsiblemente en septiembre de este año y la obligación de la RAP entrará en vigor un año después.  De esta forma, nos unimos para diseñar un plan por y para la industria, para que, entre todos, planteemos la solución más eficaz y eficiente a la gestión de los residuos. Además, de esta forma el sector se asegura de cumplir con la normativa, avanzando unidos hacia una industria cada vez más sostenible. 

Este SCRAP será multimaterial y sus objetivos se focalizarán en organizar y financiar la gestión de los envases industriales y comerciales bajo las premisas de impulsar la circularidad con la máxima eficiencia. La iniciativa busca ser un proyecto sectorial definido por y para la industria, de manera que cubra todas sus necesidades. Será una solución para todos los tipos de envases industriales y comerciales (no agrícolas), ya sean de un solo uso o reutilizables o de cualquier material (papel cartón, metal, plástico, madera, etc.), orientada a la eficiencia en la gestión de estos residuos de envases. 

Además, por otra parte, la creación de este SCRAP supone un compromiso con los clientes, ya que, asumiendo un mayor control sobre la gestión de los residuos, estos podrán tener una mayor seguridad en materia de sostenibilidad. Es decir, tienen la garantía de que sus proveedores también aportan su granito de arena para facilitar la circularidad. Y nos ayudamos, los unos a los otros, satisfaciendo las necesidades del mercado y a la vez siendo respetuosos con el medio ambiente. 

Pero ¿a quién está dirigido todo esto?

Detrás de este proyecto se encuentran los sectores de los plásticos, el caucho y de la química, liderado por Cicloplast, con el apoyo y participación de ANAIP, ANAPE, FEIQUE y FEDEQUIM, AIMPLAS, AEQT, AECQ y otras asociaciones sectoriales. Juntos unimos fuerzas para ayudar a las empresas a cumplir con las nuevas responsabilidades y obligaciones que incluye esta próxima legislación sobre envases y residuos de envases, facilitando su reciclaje y la circularidad que ya de por sí tiene este material. 

Todas aquellas empresas del sector de los plásticos y de la química que quieran ampliar información para participar en esta primera fase de diseño y definición del SCRAP pueden dirigirse a: 

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