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El coche del futuro: la sostenibilidad en la automoción

Los plásticos llevan más de 100 años mejorando el sector de la automoción. Desde que se utilizó el primer polímero en un vehículo en 1839, la relación entre los plásticos y los vehículos solo ha mejorado con los años. 

Su asequibilidad, resistencia y ligereza hizo que estos materiales fuesen indispensables en la evolución del coche moderno y, ahora que nos encontramos ante un nuevo paradigma de la movilidad, el plástico vuelve a ser el mejor aliado para elevar al sector a una nueva generación.  

Materiales sostenibles

El siglo XXI se presenta lleno de retos, pero existe uno frente al que debemos unirnos la industria, los entes públicos y la sociedadla lucha contra el cambio climático. En este contexto, la innovación en el sector de los plásticos se alza como una gran oportunidad para combatirlo en la automoción, pues es una herramienta clave para el aligeramiento de los vehículos y para la reducción de emisiones de CO2. 

La creciente presencia de los materiales plásticos en el automóvil ha logrado crear coches más seguros y ligeros. Uno de los aspectos en los que se centra la innovación en esta industria es en la sustitución de componentes metálicos por materiales compuestos (hechos con plásticos), con el fin de obtener piezas más ligeras y así lograr ser más respetuosos con el medioambiente. El bajo peso y las excelentes propiedades mecánicas hacen de los composites reforzados con fibras materiales muy valiosos para sectores como la automoción y la construcción.  

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Fuente: PlasticsEurope
El reciclado en el ámbito industrial

Con en el objetivo de fomentar la circularidad de los plásticos, desde el sector se están llevando a cabo diferentes que den respuesta a la reciclabilidad de estos materiales para que sean más respetuosos con el medio ambiente y más competitivos. Proyectos como LIFE CIRC- ELV, cuyo objetivo es implantar una nueva cadena de valor en Europa, y que son técnica y económicamente viables para utilizar materiales reciclados en la producción de nuevos componentes para la automoción como, por ejemplo, pasos de ruedas. Existen también otros proyectos como Greenauto, que desarrolla composites termoplásticos de fibra larga, y que destaca fundamentalmente porque las materias primas empleadas para la composición de estos composites son plásticos reciclados o biodegradables.

El reciclado se convierte, en este aspecto, en un eje central sobre el que destinar gran parte de los esfuerzos del sector.  Debemos tener en cuenta que los plásticos suponen un 50% del volumen del vehículo, pero solo un 12% del peso del vehículo corresponde a componentes plásticos[1], por lo que es crucial seguir avanzando tanto en la reciclabilidad de estos materiales como en su reintroducción en el propio sector.

A día de hoy se pueden reciclar casi todas las partes de los coches para distintos fines. Del mismo modo, los coches pueden estar hechos de otras partes de coche recicladas, botellas, containers y todo tipo de packagings. Por ejemplo, Chrysler aseguraba en 2014 que casi el 40% de los termoplásticos que componían sus vehículos provenían de plásticos reciclados.  Toyota, por su parte, utiliza un 20% de plásticos reciclados en sus vehículos.

Los últimos datos aportados por Comisión Europea en reciclabilidad son los relativos al año 2018. En esta gráfica de SIGRAUTO podemos comprobar cómo, si bien los datos en España son elevados con un 85,90% de reutilización y reciclado y 92,60% de recuperación total, todavía no llega al mínimo establecido por la Unión.

Niveles de Recuperación de los VFUs en Europa
Fuente: Sigrauto

Los plásticos utilizados en automoción tienen múltiples usos tras su reciclaje ¡se aprovecha prácticamente todo!   

La eficiencia energética, en datos

Para que nos hagamos una idea de lo importante que es la aplicación de estos materiales en el sector, contamos con que un turismo en España consume de media, según el Informe Fuel Economy in Major Car Markets (2005-2017) de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), 5,4 litros de gasolina por cada 100 kilómetros.  

Por otro lado, un motor de gasolina emite 2,157 kg de CO2 por cada litro consumido, según la guía práctica para el cálculo de emisiones de gases de efecto invernadero 2010 elaborada por la Oficina Catalana del Canvi Climàtic de la Generalitat de Catalunya. Lo que significa que a lo largo de un día un coche en España habrá emitido, de media, 3,94 kilogramos de CO2. 

Por lo tanto, conociendo que de media los coches tienen un 15% de componentes plásticos, gracias a ellos se pueden ahorrar 750 litros de combustible cada 150.000 kilómetros, reduciendo considerablemente así la huella de carbono.  

Los plásticos para combatir el cambio climático

El transporte es responsable de casi el 30%[2] de las emisiones de dióxido de carbono dentro de la Unión Europea, dato que ha llevado a Bruselas a limitar las emisiones de cada fabricante a 95 g/km de CO2.

Para paliar estos efectos, el uso de plásticos de manera innovadora está ayudando a la industria a reducir tanto el coste como las emisiones. Nuevas normativas europeas han puesto en jaque a este sector que debe perder peso de manera fundamental si pretende cumplir con las regulaciones.

La innovación y el coche del futuro

En Europa, hoy en día, los vehículos híbridos y eléctricos representan un 6,8%[3] de las ventas, un número que ha ido evolucionando en los últimos años. Pero este tipo de vehículos todavía tienen que dar respuesta a un reto para que se convierta en una alternativa real a los automóviles que funcionan con combustibles convencionales: su autonomía, pues la cantidad de puntos de recarga es baja y la carga del coche requiere un periodo largo de tiempo.

La reducción de peso también afecta a este tipo de vehículos, pues se calcula que reducir el peso en un vehículo eléctrico aumentaría su autonomía en un 15-20%.[4]

Así pues, podemos afirmar que los plásticos son esenciales para la próxima generación de vehículos eléctricos, híbridos y de hidrógeno. Gracias a su uso en la carrocería se reducirá el peso y, por lo tanto, la autonomía de la conducción será mayor. También se están usando polímeros para crear pilas de combustible para la primera generación de coches de hidrógeno sin emisiones.

Otro tipo de innovaciones con los plásticos es el desarrollo de ruedas  que pesan solo 6kg, lo que supone una reducción de peso de 3kg por cada rueda. No solo esto, también están desarrollando asientos ligeros que regulan mejor la calefacción y la humedad del asiento, cinturones de seguridad inflables que distribuyen la fuerza de choque…

Como podemos comprobar, las aplicaciones de estos materiales en el sector automotriz son múltiples, y juegan un papel clave en el futuro del sector. No sabemos si los coches del futuro podrán volar o no…pero sí sabemos que gran parte de su estructura estará hecha de plásticos y que esto lo hará más sostenible.

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